
Volver a producir la comida del soldado
La agencia logística del sector reactivó en 2025 el ensamble de raciones de campaña y entregó 77.000 millones de pesos a las Fuerzas. Administra además 124 comedores de tropa, atendidos por madres cabeza de familia.
La ración de campaña es lo que un soldado come cuando está en operación, lejos de cualquier comedor. Durante años, ensamblarla fue una actividad tercerizada. En 2025 la agencia logística de las Fuerzas Militares la reactivó dentro de la propia entidad, y ese año entregó 77.000 millones de pesos en raciones a las Fuerzas. Es el ejemplo más claro de lo que significa reindustrializar dentro del sector: recuperar una actividad productiva que el Estado ya sabía hacer.
La cadena completa, del contrato al plato
La agencia opera 27 centros de abastecimiento y distribución a los que llegan los víveres adquiridos por procesos contractuales, principalmente a través de bolsa mercantil, y administra 124 comedores de tropa donde soldados e infantes de marina reciben la estancia diaria: desayuno, almuerzo, cena y refrigerio. Esos comedores están atendidos por madres cabeza de familia vinculadas por la propia agencia, lo que convierte la operación logística en programa de empleo sin dejar de ser operación logística.
Noventa y ocho por ciento
La encuesta de satisfacción aplicada a los soldados que reciben la alimentación en comedores arroja un 98 % de satisfacción. Ninguna adquisición se hace sin ficha técnica: cada bien contratado lleva una descripción que define inocuidad y salubridad. Es un procedimiento aburrido y es exactamente lo que separa una comida aceptable de un brote sanitario en una unidad militar.
Por qué esto se cuenta en el eje de industria
Podría parecer que la alimentación de la tropa pertenece al capítulo de bienestar, y en parte pertenece. Pero la entidad que la ejecuta es una empresa del grupo empresarial del sector defensa, que se financia con recursos propios, que abastece también combustibles a la Armada, incluso en puertos internacionales, y que aportó 2,30 billones de pesos en contratos interadministrativos con las Fuerzas. Es industria de servicios, y es el segmento que sostiene la operación cotidiana de todo lo demás.


