
La tasa de homicidios se sostiene en uno de sus niveles más bajos en 26 años
De 71 a 26,5 homicidios por cada 100.000 habitantes: un descenso de 24 años que este gobierno logró mantener, aunque el reto de seguir bajándolo sigue abierto.
La tasa de homicidios en Colombia se sostiene hoy en uno de sus niveles más bajos en 26 años: 26,5 por cada 100.000 habitantes, frente a los 71 que se registraban en 2002, el punto más alto de la serie histórica. Es el resultado de una tendencia de 24 años que este gobierno logró mantener en un umbral bajo, aunque sin conseguir la reducción adicional que buscaba.
La reducción más pronunciada ocurrió en el primer periodo de Álvaro Uribe Vélez (2002–2006), cuando la tasa cayó de 70,63 a 37,63, en el marco de la política de Seguridad Democrática. Durante su segundo periodo continuó bajando hasta 33,73. En los dos periodos de Juan Manuel Santos (2010–2018) la tendencia siguió a la baja, aunque de forma más gradual, hasta llegar a 26,05. El punto más bajo de toda la serie se alcanzó durante el gobierno de Iván Duque, con 23,83 en 2020. En el periodo de gobierno actual, la tasa se ha mantenido relativamente estable, entre 25,6 y 26,8 por cada 100.000 habitantes, uno de los niveles más bajos del siglo.
El propio Ministerio de Defensa ha sido franco al respecto: la meta no era solo sostener la cifra, sino seguir bajándola, y el reto sigue vigente en zonas específicas del país como el Catatumbo, el Cauca, el sur de Bolívar, el bajo Cauca antioqueño y el Guaviare. Vale además una aclaración metodológica: esta tasa corresponde a homicidio intencional,un indicador adoptado desde 2022 bajo lineamientos de Naciones Unidas, que excluye legítima defensa, muertes en procedimientos de la Fuerza Pública y accidentes, y por eso no es directamente comparable con las cifras de Medicina Legal, que usan una clasificación forense y no penal.
La comparación internacional ayuda a dimensionar el reto pendiente: el promedio mundial de homicidios ronda los 6 por cada 100.000 habitantes, una meta que el país aún tiene lejos, pero que sirve como referencia para medir el camino que falta.


