Pedro Sánchez Suárez, de civil, comparte una comida y conversa con soldados en mesas metálicas bajo un techado al aire libre, rodeado de más militares comiendo.
Fuerza PúblicaBienestar25 jul 2026

Los ejércitos caminan sobre sus estómagos: la partida de alimentación se duplicó

Hay decisiones de política pública que se explican mejor con una pregunta simple: ¿con cuánto se alimenta durante un día entero a alguien que está patrullando una selva? En 2022 la respuesta en Colombia era 10.581 pesos. En 2026 es 21.400. La partida diaria de alimentación se duplicó: un aumento del 102%.

Aumentamos en 102% la alimentación de los uniformados en Colombia

Hay decisiones de política pública que se explican mejor con una pregunta simple: ¿con cuánto se alimenta durante un día entero a alguien que está patrullando una selva? En 2022 la respuesta en Colombia era $10.581. En 2026 es $21.400. La partida diaria de alimentación se duplicó: un aumento del 102%.

Veinte años de aumentos que no alcanzaban

La serie histórica muestra por qué el salto importa. En 2004 la partida era de 3.940 pesos. Subió lentamente durante casi dos décadas, con incrementos anuales que apenas seguían la inflación: 5.580 en 2010, 7.520 en 2016, 9.170 en 2020, 9.610 en 2021, 10.581 en 2022. En veinte años apenas se había multiplicado por dos y medio, es decir, no había mejorado en términos reales.

El cambio de escala ocurre en 2023, cuando la partida salta a 16.600 pesos —un incremento de más del 50% en un solo año—. Después continúa: 18.200 en 2024, 20.000 en 2025 y 21.400 en 2026.

Evolución de la partida de alimentación para tropas, en miles de pesos, entre 2004 y 2026.

Qué cambió en el plato

El aumento no es abstracto. Se traduce en tres comidas completas y en la calidad de lo que llega a los ranchos: pescado, tamal, sancocho, frijoles. Y cubre además el refrigerio del personal que cumple servicio de guardia, un detalle menor en el papel y nada menor a las tres de la mañana.

Por qué es una decisión operacional, no asistencial

Alimentar bien a la tropa no es un gesto de amabilidad institucional. Un soldado mal alimentado rinde menos, se enferma más y se desmoraliza antes. La frase que suele citarse —que los ejércitos caminan sobre sus estómagos— no es retórica: es una constatación logística con siglos de evidencia. Junto con la bonificación equivalente al salario mínimo, la mejora de la alimentación es una de las razones que explican por qué las faltas de disciplina cayeron de forma drástica en el mismo periodo.

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