Pedro Sánchez Suárez, de traje, se sienta en la cabina de un avión de combate mientras un piloto le explica la instrumentación, durante una feria o exposición de defensa con público al fondo.
Fuerza PúblicaFortalecimiento de capacidades15 jul 2026

16,8 billones no compran diecisiete aviones: compran una capacidad de superioridad aérea

l contrato incluye 17 aeronaves Saab 39 Gripen E/F, soporte logístico, horas de vuelo pagadas, entrenamiento, un simulador de cuatro cabinas y financiación. La Contraloría revisó el proceso y concluyó que se compró lo que Colombia necesitaba.

Cuando se dice que Colombia invirtió 16,8 billones de pesos en diecisiete aviones, la cifra suena desproporcionada. Y lo sería, si el contrato fuera por diecisiete aviones. No lo es. Se financia una capacidad de superioridad aérea, que es una cosa distinta de una flota.

Qué incluye el paquete

El contrato cubre las diecisiete aeronaves Saab 39 Gripen E/F y, junto con ellas, el soporte logístico completo, las horas de vuelo ya pagadas dentro del contrato, el entrenamiento del personal, un simulador con cuatro cabinas —de los más avanzados del mundo— y la estructura de financiación de toda la operación.

La comparación que suele hacerse con el precio pagado por otros países parte de un error de método. Es como comparar dos camionetas idénticas por fuera sin preguntar cuál tiene blindaje nivel cinco y cuál nivel uno, cuál trae qué sistema de frenos, o cuál viene con mantenimiento incluido. Las preguntas correctas son: con qué radares y sistemas electrónicos viene cada aeronave, con qué soporte logístico, con cuántas horas de vuelo pagadas, con qué entrenamiento y con qué esquema de financiación.

El offset: lo que vuelve a Colombia

El contrato incluye un componente de compensación industrial offset que no es un regalo: está pagado dentro del precio. El 100% de los créditos de ese offset se ejecutan con transferencia de tecnología hacia Colombia, y sus destinos no son solo militares. Impactan salud, vivienda y agua, energía y el desarrollo de la propia Fuerza Aeroespacial Colombiana.

Cómo se eligió

El proceso técnico lo condujeron pilotos y personal de logística durante más de dos años, sobre un requerimiento que la Fuerza venía acumulando desde hacía más de doce. El criterio número uno fue explícito: las aeronaves debían ser nuevas. Una cotización alternativa que inicialmente ofrecía aeronaves nuevas terminó presentando formalmente aeronaves de segunda, y quedó fuera de criterio por esa razón.

La negociación se hizo en euros, lo que otorga margen cambiario. Y vale la pena anotar un dato de contexto: Ucrania decidió posteriormente adquirir el mismo tipo de aeronave.

Las verificaciones

Este fue el contrato con mayor escrutinio del conjunto. Participaron el equipo de transparencia del Ministerio y una firma auditora externa contratada específicamente para revisar el proceso detalle por detalle. Después, y de forma pública, la Contraloría General de la República adelantó su indagación y concluyó que se compró lo que Colombia necesitaba y que se hizo conforme a los procedimientos.

Compartir
Artículos relacionados